TOP

Las cosas bien hechas

Por si alguno todavía no se había enterado, soy ingeniero de telecomunicaciones de profesión, jugador de videojuegos de pasión, y admirador de los trabajos finales sólidos y bien hechos. Y cada día es más difícil encontrar esto último en estas dos áreas.

El internet ha cambiado muchas cosas, y una de las posibilidades que ofrece es arreglar tu producto y añadirle nuevas funciones a través de internet. Actualizaciones y parches son palabras corrientes para cualquier consumidor de tecnología (hasta whatsapp se actualiza). Pero existen empresas que abusan de este sistema. Empresas que lanzan productos incompletos y llenos de fallos para luego actualizarlos. Sí, Ubisoft, tú también. Llenáis nuestras vidas de imágenes como esta.
Soy consciente de la dificultad de realizar un videojuego sólido, sin bugs. Por eso pienso que el sistema de parches es una buena idea. Pero, por favor, una cosa es eso, y otra es el abuso del sistema. Es que, imaginemos que viviésemos como hace Ubisoft, parcheando todo lo que nos da pereza hacer.

Te levantas por la mañana. Te vas a preparar un café que dejaste parcheando antes de acostarte para asegurarte de que estuviese a la temperatura que debe estar un café: Modo Monte del Destino. Coges la taza. Esta fría. Esta noche dejarás otra bolsa térmica en la cafetera, a ver si así se calienta.

Sales al trabajo/universidad/lo que sea. Te metes en tu coche. No tiene batería porque se te olvida siempre apagar las luces. Pero tú, hombre precavido que soluciona los problemas absurdamente, llevas pinzas para arrancarlo con otro coche. Le pides a tu vecino que te ayude por quincuagésima vez. De nuevo, arrancas el coche. Sabes que se te va a olvidar de nuevo apagar las luces por la noche.

Mi ejemplo favorito: Hora de la comida. Te has preparado la comida en casa para que no tengas que pagar en cafetería. Abres tu fiambrera, o tupperware, según lo quieras llamar, y te encuentras un billete de 20 y una nota que pone: "Sigo sin ser capaz de preparar una triste ensalada. Cómprate algo"

¡Y así con todo! Y eso que solo estamos hablando de videojuegos... no nos metamos en productos de ingeniería. O mejor, sí, hagamoslo.

El plástico. Principal causa de todos los problemas de durabilidad de las cosas. No me refiero a ese plástico bueno y resistente de los bolis bics, que sabes que tienes que ponerte a mala idea a romperlo. No, me refiero a ese plástico blanducho, barato, flexible, que más que proteger la carcasa de tu móvil, parece que se va a astillar y a romper hacia dentro. Joder, macho, si hasta un boli bic es más resistente que eso (idea pendiente de patente: carcasa para móvil de bolis bic).

¿O qué me decís de esos portátiles que se rayan el plástico hasta con mirarlos mal? ¿O quizás de esa camiseta que tú la tocas, la tocas, y notas como con el roce se deshace la costura? (Adiós a mi camisetas del primark T_T. Eso sí, benditos chándales. Chandals. Maldita anglización de las cosas)

Y todo esto, damas y caballeros, sin meternos en la obsolescencia programada. Aunque eso es otra historia. Conseguir que algo se rompa exactamente en dos años es un arte. Un arte rastrero, estafador, vil, y manipulador, sí, pero un arte.

Si es que ya lo decía yo: los componentes electrónicos, de la serie militar. ¡Si lo haces, hazlo bien!
TOP

Los hacedores

Mucho tiempo sin escribir llevaba yo. No pasa nada, la verdad. Tercero de carrera es una amante cruel y egoísta a la que no le gusta que le hagan caso. Pero en estos ratos que sacas libres, pues aprovechas.

Hoy quiero hablar un poco aquí de una cosa que, bueno, es algo sobre lo que no sé muy bien qué quiero escribir, pero quiero escribir sobre ello. Son los hacedores, término robado a un amigo que vio Pain and Gain, en la que los protagonistas eran los do-ers (hacedores. Sí, suena fatal, lo sé, pero es que me parece un nombre genial).

¿Y qué tiene que ver Michael Bay aquí? (Toma referencia cinéfila. Estoy aprendiendo. Ole yo). Solo el nombre, palabra. Prometo un post libre de planos contrapicados. Bueno, basta de bromas. Pongámonos serios.

A lo largo de la vida, me he encontrado con personas que eran capaces de tomar decisiones y ejecutarlas rápidamente. Decisiones de verdad, de las que las consecuencias son importantes. No si vas a tener un hijo, ni qué te vas a poner mañana. No, cosas importantes que no sabes bien qué elegir, pero que no tienes tiempo para pensar. Hmm... esto es un lío. Vamos con un ejemplo.

Imaginemos que te vas al campo con un amigo/hijo/novio/novia/patata, y tu acompañante tiene una pésima caída. Es tan mala, que se rompe la pierna derecha, y se provoca una hemorragia interna. No tienes cobertura. Existe la posibilidad de que se le gangrene. ¿Qué haces? ¿Lo mueves hasta el coche, e intentas acercarlo a alguna parte? ¿No lo mueves, por miedo a que pase algo? ¿Te bloqueas, sin saber muy bien qué hacer? ¿O rápidamente decides que lo más sensato es, por ejemplo, llevarlo al coche, acercarte a una zona con cobertura, y pedir asistencia? Decisiones, decisiones.

Muy bien, un hacedor rápidamente haría algo. No se quedaría quieto. Sabría que piensa que es lo mejor que puede hacer, y lo haría. Simple, rápido, efectivo. Brutal, a veces. Pero se movería rápido. Hay gente que en estos casos no sabría reaccionar. Pero claro, ellos no son hacedores.

Esta cualidad de hacedor... esta capacidad para reaccionar... Es muy positiva. Siempre queremos saber reaccionar ante los imprevistos, pero si estuviésemos preparados ante ellos, no lo serían. ¿Curioso verdad?

Pues no sé que más decir. Ea, a pastar.
TOP

¿Te gusta tu camino?

¿Nunca os habéis preguntado si lo que estabais haciendo estaba bien, si vuestros pasos os estaban llevando por el buen camino? ¿O habéis llegado a considerar si ibais tan mal que ya no podíais volver atrás? "Si miro atrás, estoy perdida", decía Khaleesi.

Y es que esta es una buena pregunta. ¿Cómo podemos darnos de si nuestros pasos nos llevan a un punto de no retorno, a un callejón sin salida? A priori, no podemos saberlo. Todo el mundo obra (o al menos, yo pienso eso) intentando hacer lo que consideran lo mejor. ¿Qué es lo mejor? Eso ya dependerá de la persona. Habrá gente que considera más importante su familia, otros los amigos, pero en fin, eso es harina de otro costal. No, eso no nos atañe a nosotros.

Mi pregunta hoy va dirigida a todo el mundo. ¿Estáis contentos con lo que habéis conseguido en vuestras vidas? ¿Os gusta a dónde os llevan vuestros pasos? ¿Y dónde pensáis que os llevarán? ¿O querríais cambiar lo hecho? Difíciles preguntas, en verdad. Podemos juzgar el pasado, y opinar sobre el presente. Pero no podemos saber el futuro. Al menos, no sin tener mucha experiencia a nuestras espaldas.

¿Yo? Bueno, no puedo decir que esté orgulloso de todo lo que he hecho. Hay muchos errores que he cometido con otras personas, errores que no debería haber permitido. Pero, en líneas generales, me gusta mucho a dónde me ha llevado mi camino. Cuento con unos buenos amigos, con una familia, no me considero mala persona, y mi meta más inmediata va por buen camino. ¿El futuro? Ya se verá. De momento soy optimista, pues con trabajo duro y un poco de suerte, creo que soy capaz de llegar a algún buen sitio. Quizá no el que quiera, quizá no el mejor, pero no me pinta nada mal la cosa.

¿Cambiaría mi camino si pudiese volver a hacerlo? Bueno, estoy seguro de que no lo haría igual. Errores que cometí que no me gustaría volver a hacer, principalmente. Los palos que me he llevado, me los volvería a llevar. No sería la misma persona sin ellos. Reaprendería todas las lecciones que la vida me ha dado. Siendo sinceros, me gusta mucho la vida que he tenido. No habrá sido perfecta siempre. No habrá sido cómoda siempre. No ha sido agradable siempre. Pero sé una cosa: yo soy yo porque mi vida es mi vida. Y mi vida solo la vivo yo. Esto también significa que soy el único responsable de lo que hago, pero eso es harina de otro costal de nuevo.

TOP

Youtubers y sus cosas.

Hoy la cosa es un poco más polémica. ¿El por qué? Esta entrada sale porque a ElRubius, un famoso Youtuber, le han dado un papel de doblaje en un juego de Microsoft. Hobby Consolas, sabiendo que es un Youtuber humorista, y por eso le da el papel, publica un tweet con el enlace que cubre la noticia, acompañado de aunque suene a broma, ElRubius tiene este papel. Rubius se caga en los muertos de Hobby, y esta le pide perdón. En este enlace tenéis más información.

Y aunque no voy a hablar de este caso, pues lo que pase entre Hobby y el Rubius, que se arreglen entre ellos, si me va a servir de pie para dar mi opinión sobre el panorama (Antes de nada, esta es mi opinión. Si alguno piensa distinto, no seré yo el que lo impida, pero como siempre, mi intención es daros mi punto de vista. Y ya. Absténganse comentarios de "pues eres un inculto porque X es lo mejor del mundo mundial". Argumentos, por favor y gracias).

Pero para los que estén perdidos, empecemos contando que es un Youtuber. A grandes rasgos, es cualquier persona que sube vídeos con cierta frecuencia, y cuyos vídeos son vistos por bastante gente. Dentro de esta definición tan grande, tenemos Youtubers más humorísticos como Elvisa o ElRubius, de videojuegos como Vegeta o Willyrex, más... mmm... "humanitarios" (?) como Jiro Mercer (lo siento, sigo sin saber como definir tu canal). Y estos son la mínima parte. Los hay a patadas. Literalmente. Hay muchísimos Youtubers hoy en día, muchos de ellos increíblemente aclamados, otros famosos solamente.

Bueno, pero eso no es malo, diréis algunos. Yo he visto los vídeos de X, y me parecen muy buenos, no entiendo este post, diréis otros. Y no os falta razón en eso. No todo lo que hay en Youtube es malo, ni de lejos. Hay mucho contenido, que se trabaja y se intenta que sea de calidad. Y con eso no me puedo meter yo ni nadie.

El problema viene en las consecuencias de estos vídeos. Para empezar, la mayor parte de los que se alimentan de este boom Youtuber son los adolescentes de 10 a 18 años. Se dice pronto. Desde niños hasta que entran en la universidad. Y obviamente, no todos los vídeos dicen lo mismo. Hay algunos, como por ejemplo son los de Jiro, que te animan a ser mejor, y están llenos de positivismo y superación, gusten más o menos, algo que aprecio sinceramente. También los hay neutros, que sólo buscan hacer reír como Elvisa mediante absurdas situaciones, o situaciones reducidas al absurdo. Pero otros, y no hay que mirar mucho para encontrarlos, nos hablan de gente competitiva que no sabe perder, que solo se dedica a "quedarse" y "meterse" con la gente, etc. El problema viene de que estos vídeos se pegan más a la cabeza que un chicle a la suela de un zapato. Lo dice uno que lo ha vivido.

Que un muchacho de 16-17 años vea un vídeo de gracias con chistes machistas, homofobos, contenido sexual, lo que sea, pues coño, tiene 16 años, es mayorcito para saber que hace con su vida. Que un muchacho de 10 años vaya por la calle gritando "Mujer, a fregar!" o "Tengo un cuerno de mamut y te lo meto por el culo" como que no. Estás en primaria, eres un mico, que haces con esos chistes. Este es el primer problema de los youtubers, las consecuencias de su contenido. A ver, yo sé que lo hacen con toda su buena intención, que preparan sus vídeos con ilusión, y que lo último que quieren es provocar este tipo de situaciones, pero es que se dan, leches.

Segundo, es que detrás de los vídeos, suele haber gente (destaco el suele, significa que es la mayoría de los casos, pero no siempre) sin una preparación y experiencia profesional como "líder" de masas. Son gente que sube vídeos porque quieren, porque les gusta, porque les gusta que le guste a la gente, como sea, pero no son actores de Hollywood. Son gente normal, como tú o yo, que tuvieron una idea, empezaron a trabajar con ella en vídeos, y a la gente les gustó su trabajo. ¿Y esto que implica? Pues que no son perfectos (nadie lo es), y aunque saben que son líderes de masas, a veces no saben canalizarlo correctamente. Ya no hablo solo de los contenidos de sus vídeos, sino de cosas como lo de ElRubius que iniciaba esta entrada, de comentarios de gente que dice no me gusta y youtubers que se los comen porque ellos no lo hacen para que guste, porque si criticas al menos hazlo de forma no destructiva... en fin, de todo un poco. Pero lo que quiero destacar es que hay gente normal detrás de esos vídeos, y que algunos no saben lidiar con las críticas, con la fama, o como queráis llamarlo.

Consecuencia de todo esto: tenemos a nuestras futuras generaciones aclamando, vitoreando y aplaudiendo a algunas personas que en sus vídeos no es que enseñen nada bueno precisamente. Ojo, no quiero que se dejen de hacer vídeos, ni cierren youtube. Pido un poco de sentido común señores, algo de preocupación por el mundo por parte de los youtubers, porque piensen en todo lo que conllevan sus vídeos, en las consecuencias que tienen. ¿O es que ya nos hemos olvidado de lo que fácil que es influir en la gente que ve estos vídeos, de 10-17 años?
TOP

Notch y Microsoft

Hoy vamos a empezar con una pequeña dosis de información del mundillo de los videojuegos. Este fin de semana, se está rumoreando, y con bastante fuerza, que Microsoft (la compañía de Windows) podría comprar Mojang (la compañía creadora de Minecraft, el gran juego revelación). Notch, el creador oficial de Mojang (espero estar escribiéndolo bien), ha declarado que si tal compra se produjese, el abandonaría su propia compañía. ¿Y esto tiene algo que ver con la entrada de hoy? Pues sí.

No sé si alguno habéis sentido alguna vez lo que es defender tu trabajo, y ver como obtiene la recompensa que se merece, o incluso más. O no, estoy seguro de que sí lo habéis sentido. Ese examen que aprobamos cuándo no estábamos seguro si suspenderíamos o no, esa nota más alta de lo que esperábamos que nos da para lo que queríamos.

Si ya nos alegramos con estos logros, imaginaros si vuestro juego fuese simplemente, nada, una de las mayores revoluciones en el mundo de los videojuegos, para bien o para mal, hasta tal punto que tu trabajo obtenga una recompensa ENORME. Imaginaros lo que sería eso.

Si tenemos todo en cuenta, yo quiero preguntarle, señor Notch, que leches tienes en tu cabeza para que renuncies a tu propio trabajo, a tu propia empresa. Vale, puedo entender que no quieres que te controlen el trabajo, porque tu trabajo ha obtenido excelentes resultados. ¿Pero de ahí a decir, todo para vosotros, me voy? Me cuesta dar una motivación a tal gesto.

Lo único que se me ocurre es que quiera seguir siendo fiel a él mismo, a su filosofía de trabajo, a su forma de vida, a sus valores en definitiva. Si eso es así, puedo entenderlo. Si tú tienes tu propia filosofía, y sabes que X no te va a dejar ejercerla, tienes dos opciones: o aceptar X y cambiar tú, o irte y dejar a X y seguir con tu filosofía. Si encima estás forrado, puedes hacer lo que quieras.

Algo parecido pasa cuando estás terminando tus estudios para trabajar, te da dos opciones: o por un lado trabajas como quieres, y las pasas un poco mal al principio si no tienes suerte, o te puteas un poco por cobrar algo seguro, que ahora mismo no es moco de pavo. (Cómo hilo ideas, por dios)

Y os dejo una pregunta en el aire: ¿Qué haríais si fueseis Notch?

TOP

Cambios

Buenas, buenas! Ya estoy de vuelta tras un verano de descanso. a sabéis como es eso de las vacaciones: tienes muchos proyectos, y antes de que te des cuenta, se te ha ido el verano sin terminar ninguno. Yo por suerte empecé uno, pero no es eso de lo que venía a hablaros.

En realidad, quería hablar de los cambios que nos da la vida, de como lo que ayer nos parecía certero, hoy nos parece dudoso y mañana nos puede parecer una tontería. Al menos, de los que me ha dado a mí.

Esto es un tema bastante importante para mí. A lo largo de estos últimos años, he cambiado mucho. Muchísimo. Cualquiera que haya estado conmigo estos años ha sido testigo de ello. Pasé de ser un chico callado, tímido, aburridillo, a ser la persona que soy hoy en día (que cada uno tenga su opinión sobre mí). Sin embargo, uno de los cambios más significativos para mí tuvo lugar el año pasado.

Para los que no lo sepan el año pasado falleció mi abuelo, a quién yo quería mucho. Su muerte me marcó varios meses, meses en los que los pasé realmente mal, e hice pasar igual sino peor a los que tenía a mi lado. Dicen que en los malos momentos es cuando descubres los lazos que te unen a los de tu alrededor. Que gran verdad. Sin embargo, la muerte de mi abuelo no se quedó simplemente en la ausencia de su persona. En mi caso, fue mucho más allá.

Una de las cosas que me trajo fue, por llamarlo de alguna manera, que se me cayese la venda de los ojos. No sé explicarlo bien, realmente. Imaginaros que veis el mundo a través de unas gafas de colores, por lo que hay algunos colores que se ven más, y otros menos. Y de repente, os quitan las gafas, y descubrís que los colores no son cómo vosotros creíais. Algo parecido me pasó con mi forma de ver la vida. Pasé a fijarme en detalles que antes no me habían preocupado, me sorprendía a mí mismo preguntándome cosas que nunca antes había pensado, cómo si había hecho bien al escoger la vida que había escogido (sí, con 20 años, estoy pensando si he hecho bien ya, tócate).

Pero el cambio más importante fue mi forma de ver a las personas. Cambió por completo. Antes era extremista, o muy blanco, o muy negro, no tenía demasiados grises en mi vida. Ahora, para mí todas las personas son grises. Algunas más oscuras, otras más claras. Y no sólo eso, también cambió mi forma de juzgar a las personas. Personas que antes veía grandes virtudes, vi en ellas los fallos que tenían (no significa que dejasen de tener esas virtudes, sólo que ya no me fijo en esas virtudes solo, veo el paquete completo), y personas que antes para mí solo veía fallos les encontré (y con gran alegría, debo decir) grandes valores en su interior.

Y así, en meses, todo mi mundo se dio la vuelta. No os podéis imaginar como me aterró aquello, el saber que mi mundo había cambiado por completo, y ya no era mi mundo, sino que era el mundo real (o al menos, más parecido). Soy precavido, tranquilo, me gusta poder responder a casi todos los imprevistos de mi alrededor.  de repente, BOOM! Ya nada es cómo era. Mi ejemplo más claro, yo mismo: pasé de verme como alguien al que le costaba relacionarse con el mundo a verme como una persona que puede y sabe cómo hacerlo, solo que no quiere porque cree que no puede. Vale, no soy el alma de las fiestas, pero algo es algo. Me di cuenta de mi engaño, de engaño que todo el mundo me decía que tenía y que yo no quería ver. Y de repente, lo vi, claro y nítido.

No sé cómo explicar mejor estos cambios grandes, que te revolucionan por dentro, y te mueven todo de sitio. El que lo haya sentido alguna vez sabrá de lo que hablo. En fin, con esto y un bizcocho.... a casa no llego hasta las ocho!

TOP

Un buen amigo es un tesoro

Buenas!! Sí, ya lo sé, mucho tiempo de silencio, me echabais de menos. Mentira, no me echabais de menos, pero bueno, pensarlo es tan bonito. En fin, tras mucho tiempo sin saber sobre qué escribir, se me ha ocurrido al fin un tema. Un buen tema. La amistad.

Curioso concepto, la amistad. Es algo muy abstracto, muy indefinido, que cambia con el paso de los años. Los amigos de antaño pueden ser ahora gente que no nos caiga bien, y viceversa. A nivel personal, he pensado largo y tendido sobre la amistad y los amigos. Dejadme usarme de ejemplo para ilustrar este concepto tan cambiante.

Cuando somos pequeños, preescolares, de menos de 3 añitos, nuestros amigos son nuestros compañeros de juegos, aquellos otros niños con los que nos gusta jugar, con los que jugamos al escondite, al pollito inglés y a la pelota. Esos niños que a pesar de que nos peguemos con las manitas, olvidamos que ha pasado y seguimos jugando. Porque, como se suele decir, son cosas de niños.

Un poco más grandes, con 6 años, el amigo ya no es solo esa persona con la que juegas, sino es como tu compañero de... mm... trastadas, por así decirlo. Tu "compañero de aventuras". Esta etapa es la más bonita de la amistad, en la que uno cree que las amistades que tengas nunca desaparecerán, que siempre seréis amigos.

Avancemos a la pubertad. 12 años. Las cosas se complican. Los amigos son confidentes, consejeros, compañeros de juerga, etc. Es la época de la ebullición de la amistad. Todo se caldea, y a veces, se cometen errores sin vuelta atrás, de los que no sentirse orgulloso (me incluyo en este grupo).

Y si seguimos avanzando, el concepto de amistad se sigue enrevesando, complicando, haciéndose más y más díficil de distinguir. Uno de los problemas principales a mi gusto, es la falta de palabras para designar a los amigos. De nuevo, dejadme explicar.

Todos hemos estado en una pandilla de amigos. Todos tenemos gente en esa pandilla con la que nos llevamos mejor, y gente con la que nos llevamos peor, llegando en algunos casos inclusos a chocar. Las personas con las que nos llevamos bien, son, claramente, nuestros amigos. ¿Y las que menos? Pertenecen a nuestra pandilla de amigos. Salimos con ellos. Los tenemos en facebook y twitter. ¿Y qué nombre les damos? Estoy seguro de que alguno ya sabe por dónde voy. ¿Llamar igual a una persona con la que me lleve bien y a otra persona con la que a duras penas logro llevarme?

Pero bueno, ese es uno de los problemas. Sin embargo, en contra de lo que yo mismo pensaba hace bastantes años (mi año de 2º de la ESO, para ser más concretos), quien tiene un buen amigo tiene un tesoro. Eso es innegable. Sin embargo, de forma personal, a mí me gusta más ver una amistad como una pequeña semilla, que debemos regar, cuidar, preocuparnos de ella, y mimarla, para que se convierta en un árbol fuerte. Esta visión debo decir que me la han enseñado con el ejemplo, la verdad. Pero sin embargo, me parece muy cierta. Y, al igual que toda planta, una amistad puede ser destruida. A más fuerte sea la amistad, más aguantará. Sin embargo, hasta el árbol más fuerte termina cayendo ante unos hachazos certeros. Tener un buen amigo es un tesoro; cuidar de un amigo, un deber.

En cuestión de amigos, he pensado largo y tendido, pero soy el más inexperto de los que no saben nada. Soy muy negado en cuestiones de amistad. Realmente negado. Increíblemente negado. Los amigos que tengo ahora han hecho más de su parte por aguantarme de lo que yo jamás llegaré a pensar.

Aun así, a pesar de todo, la experiencia me ha enseñado una cosa: un buen amigo es un tesoro. Un gran tesoro. De incalculable valor. Un tesoro que debemos cuidar, mimar, mantener, preocuparnos por él. Cada uno dentro de sus posibilidades y personalidades, obviamente. Y cada uno espera de su buen amigo una cosa: algunos buscan atención; otros, consuelo; otros solo quieren consejo; algunos solo buscan pasarlo bien; y otros quieren todo lo anterior.

Este es el gran motivo por el que resulta imposible definir la amistad, el motivo por el que cada amigo es distinto del anterior y del siguiente. Y, aunque sea inexperto, negado e inútil en amistades, es verdad lo que dicen. ¿No sabéis que dicen? Un buen amigo es un tesoro.



PS: A todo aquel que me llama amigo, por soportarme, aguantarme y guiarme, siendo consciente o no de ello, gracias.